Protocolo de las bodas

El protocolo en las bodas

Cumplir el protocolo en tu boda es muy importante  para que todo salga impecable y el recuerdo que se lleven protagonistas e invitados sea inmejorable.

Lo primero dar las gracias y confirmar o no tu asistencia a la celebración, cuando recibas la invitación o con el tiempo suficiente para que los novios puedan organizar sin contratiempos.

Existen sin duda toda una serie de protocolos a tener en cuenta en una boda religiosa católica y cristiana, actos todos ellos que abarcan desde la llegada del novio al lugar de la celebración hasta la finalización de la ceremonia.

La primera persona en llegar a la iglesia debe ser el novio, siempre puntual para poder recibir a todos los invitados y agradecerles su asistencia. Posteriormente irán llegando los invitados y se irán acomodando en su lugar correspondiente: los invitados del novio en el lateral del novio y los invitados de la novia en el lateral de la novia.

Protocolo de las bodas

Protocolo de las bodas

Una vez esté todo el mundo en su sitio, harán su entrada en primer lugar los pajes, ordenados por estatura, y seguidamente la novia, que irá acompañada por el padrino, ofreciendo éste normalmente el brazo izquierdo a la novia, y ambos recorrerán el camino hacia el altar mientras suena la canción que los novios elijan para este momento. Durante el momento de la entrada de la novia todos los invitados deben ponerse en pie y dirigir su mirada hacia la novia. Una vez padre e hija llegan al altar, el novio toma a la novia y la sitúa a su izquierda, el padre se coloca a la derecha del novio y la madre del novio a la izquierda de la novia, cada uno en su correspondiente asiento.

Una vez finalizada la ceremonia y declarada la pareja como marido y mujer, ésta es la que primero abandonará el lugar, seguidos de los padres, los padrinos y los parientes más cercanos.

En primer lugar, entrarán en la ceremonia de la boda civil el novio con la madrina, que se situarán frente al altar. Para ambientar la entrada lo habitual es que suene música, pudiendo ser menos clásica y formal que en las bodas religiosas, por tanto se permite mayor número de posibilidades en este tipo de ceremonias.

Posteriormente, entrarán todos los invitados que tomarán asiento bien detrás de la novia si vienen de parte de ésta, o en caso contrario se situarán detrás del novio. Finalmente llega el momento más esperado: la entrada de la novia del brazo de su padre, con música de fondo, no siendo necesario en este caso ir del brazo izquierdo de su padre, tal y como sucede en las bodas religiosas.

Las bodas civiles por lo tanto dan más juego a la pareja, al flexibilizarse el protocolo, pudiendo elegir la música que más les apetece, haciendo las entradas y las salidas sin un orden riguroso y leyendo aquellos fragmentos que más les conmueven.

Independientemente del tipo de celebración que hayan decidido realizar los novios, en una boda siempre debes ir bien vestido, de acuerdo con el “dresscode” requerido, para este tipo de celebraciones. Cierto es que no es lo mismo una boda religiosa en la que los novios van perfectamente vestidos, ella con velo y traje de novia clásico y él con chaqué, que una boda en el campo o en la playa en la que los dos lleven un look mucho más desenfadado.

A la hora de elegir el vestido de invitada perfecto hay que tener en cuenta algunas cuestiones protocolarias como los colores prohibidos o el ser demasiado exagerado. Blanco y negro son los dos colores que debéis descartar siempre a la hora de elegir el look de invitada para una boda. Otro punto importante en cuanto a la elección del vestido de invitada de boda adecuado, es que no sea ni muy escotado, ni muy corto. Las bodas de mañana el corte del vestido debe ser corto, tipo cocktail y se permiten tocados y pamelas tan grandes y llamativos como se quiera, sin embargo las bodas de tarde y noche los tocados deberán ser más discretos y pequeños y los vestidos si la boda es de noche podrán ser  largos, de gala.

 

En primer lugar,  hay que tener en cuenta el protocolo que los novios han decidido para las mesas: respetar el sitio que ellos elijan para cada invitado en cada momento, no hacer cambios aunque pueda parecer que no tiene importancia, la planificación de los sitios que cada uno de los invitados tendrá el día de la boda es un trabajo muy duro y debe respetarse. Los hombres en ningún momento y bajo ningún concepto deben quitarse la chaqueta, podrán desabrochársela durante la comida o cena y ya en la fiesta durante las copas. Tampoco jamás quitarse la corbata.